Juez Carroza procesó a 10 agentes de la Dictadura que torturaron y mataron a Profesor del Liceo Santiago Bueras de Maipú en 1979.

FEDERICO ALVAREZ  SANTIBAÑEZ

La justicia tarda ,pero llega, así reza el refrán  popular. Este se puede aplicar perfectamente para el caso del Profesor de Química del Liceo Municipal, Santiago Bueras y Avaria  ( ex Liceo A-73 ) que murió producto de las torturas aplicadas por agentes del Estado  en agosto de 1979.

Han pasado  34 años y el  26 de junio de 2013 el Juez  Mario Carroza decretó  el procesamiento y  ordenó la prisión preventiva para diez agentes de la Dictadura  que participaron en  sus torturas.

En ese grupo de procesados y  sometidos a prisión preventiva  se encuentra  el ex Director de la CNI general Odlanier Mena y el Capitan  (R)  de Ejército  Jorge Vargas Bories ,también el autor del asesinato del periodista José Carrasco.

Nueve de los ex agentes de la Dictadura son procesados como autores y uno como cómplice del homicidio calificado del profesor Luis Álvarez Santibáñez, cometido en agosto de 1979 en Santiago de Chile.

En el año 2005 ,publiqué un artículo referido a este caso, a propósito que trabajé durante un año en ese Liceo, que ahora incluyo en este post.

 

“FEDERICO ALVAREZ SANTIBAÑEZ: CUANDO EL PASADO EXISTE”

Crónicas  comunales de ayer y hoy

Mas de 500 menciones en Internet sobre el caso del profesor Federico Álvarez Santibáñez. En el Liceo Santiago Bueras y Avaria de Maipú ,en el cual trabajó, ninguna.

El caso llegó a la OEA, a la Corte Interamericana de Derechos Humanos y fue defendido por el actual senador Adolfo Zaldívar.

En pleno año 2001 en un distendido e intimista desayuno junto a próceres y líderes educacionales del Liceo Santiago Bueras tuve la peregrina y, quizás, desatinada idea de preguntar por el caso del profesor Federico Álvarez Santibáñez, que había trabajado en ese establecimiento con un trágico fin. La respuesta colectiva fue un silencio también colectivo, el lenguaje gestual fue significativo. El tema incomodaba y era “culposo”. Generalidades y vaguedades dieron paso a otros temas.

Más tarde, en un círculo más estrecho y pequeño, algunos reconocían la falta de no haber tenido una actitud más explícita y por lo menos haberse hecho presentes en las exequias, directa o indirectamente. Toda mención al suceso les fue prohibida. Los tiempos que corrían eran extremadamente difíciles. Comprensible.

Lo incomprensible fue la reacción de silencio y de repentino olvido en pleno año 2001. Una posibilidad se relaciona con el contexto general que vivía la educación comunal a la época. El Alcalde de extrema derecha trabajó para la Junta Militar; la Directora actual, de extrema derecha, la profesora de historia actual, despotricando contra los políticos y adorando a Pinochet, dos o tres profesores cumpliendo labores de enlace con la alcaldía de Sepúlveda, al igual que como lo hicieron en plena y dura dictadura, pero esa vez con los organismos de inteligencia. Uno de ellos ya falleció y dos continúan ocupando altos cargos en el sistema educacional. Incluso una  actualmente es Directiva en un colegio municipal.

La otra alternativa, para comprender la reacción de olvido sincero o no, se relacionaría con el hecho que ahora la mayoría de los “profes” no están para malos recuerdos o banderas que no dan frutos económicos. Lo importante es la cuota del auto, el bono que se adeuda y otras yerbas.

Usted, fiel lector, ¿sabe de algún homenaje a profesores mártires , aquí en Maipú?

Mas allá de estas disquisiciones odiosas para algunos y reales para otros, el caso de Federico Álvarez  Santibáñez sobrepasa las fronteras y las barreras del tiempo, pues recientemente en diciembre de 2004 un grupo de jóvenes protestó frente a la casa del médico que lo torturó.

En esta nota, agregamos un extracto del artículo “Federico junto al Diamelo”, que se puede encontrar en Historiasquepodemoscontar.cl

“FEDERICO ÁLVAREZ SANTIBÁÑEZ, profesor de química del Liceo A-73 SANTIAGO BUERAS Y AVARIA, ex alumno del Liceo de Hombres de La Serena y de la Universidad de esa misma ciudad. Falleció el 21 de agosto de 1979 tras haber sido detenido por carabineros que lo entregaron a la CNI.

En su declaración ante la Fiscalía Militar los abogados apreciaron las terribles condiciones en que se encontraba, a pesar de lo cual no se lo remitió al hospital. Al día siguiente falleció en la Posta Central donde debió ser llevado de urgencia y donde se le diagnosticó contusiones múltiples, hemoptisis e insuficiencia pulmonar. Sin embargo, oficialmente se explicó su muerte como consecuencia de un golpe en la cabeza dado por un carabinero al reducirlo.

En contrapartida, el Colegio Médico realizó un sumario en contra de los facultativos que tuvieron participación en los trabajos de tortura del CNI, ya que en la Posta Central, donde Federico en definitiva fallece, se indicó que la causa de la muerte no se vincula a ningún golpe en la cabeza, sino a las torturas ocasionadas por la CNI. De esta manera, entre los médicos sancionados por el Colegio Médico se menciona a Camilo Azar Saba: participación en torturas al interior de recintos de la CNI; un dictamen que afectó además a los doctores Luis Losada Fuenzalida, Manfred Jurgensen Caesar.

La llamada “Comisión Funa”, acudió a denunciar a Camilo Azar a su propio domicilio en La Reina, el 20 de diciembre de 2004. “Es un médico que puso sus conocimientos al servicio de la tortura aplicada por la CNI al interior de recintos clandestinos”, agregando que “el caso más conocido de su actuación es el que causó la muerte de Federico Álvarez Santibáñez, quien dejó una viuda, un hijo y el ejemplo de consecuencia de un hombre que se atrevió a enfrentar a la dictadura a pesar de los momentos extremadamente adversos.”