DEFINITIVAMENTE ALLAMAND NO ES EL HOMBRE (*)

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Me imagino que todos los mayores de 30 años recuerdan aquel programa de Televisión, con el famoso dedo acusador de Ricardo Lagos en el cual además tuvo otra frase célebre, que a la luz de los acontecimientos de hoy respecto de Andrés Allamand adquiere pertinencia: Lagos le espeta a Pinochet en esa oportunidad, como era posible que el General tuviera “tantas ambiciones de Poder, de querer eternizarse por más años en el poder”.  Esta misma pregunta me surge respecto de Allamand ¿Cómo es posible tanta fiebre de poder, tanta ambición política? Bueno, la respuesta la di en otro artículo cuando señalaba que Allamand es un Político profesional, es decir vive de la política.

Después del desvanecimiento político de Longueira, que a luz de los hechos sorprendió a todos, pues nadie puede decir que este fue un hecho esperado, incluso para el candidato perdedor de RN al parecer de Vacaciones en México, se ha desatado una crisis política en la centro derecha de magnitud Richter, para usar un parámetro por todos los chilenos conocido, que no tiene parangón en la historia de Chile. No así en la historia de estos dos partidos de la coalición, que de escándalos vergonzosos tienen más de una historia: el Piñera Gate, que significó la salida de RN de Evelyn Matthei y la bajada de la primera candidatura presidencial de Piñera, el caso Spiniack, donde le dieron duro a los UDI Bombal y Novoa y sepultó la carrera política de Pía Guzmán y tantos otros que provoca pudor y hasta vergüenza ajena recordarlos.

Hoy el panorama es peor a los eventos del pasado, pues lo que está en juego es la sustentabilidad del bloque representativo de la derecha chilena y digo derecha, porque el centro político de este país, con estos eventos y los protagonizados por la ex concertación, lo único que han provocado en este segmento de la sociedad es aislarse cada vez de ambos sectores políticos y agruparse en los movimientos sociales o las candidaturas independientes, que dicho sea de paso, si Velasco hubiera tenido una bola de Cristal, no se hubiera subido jamás a las primarias, que lo dejaron fuera de esta coyuntura que le hubiera sido tremendamente favorable para una candidato como él, que representaba a un segmento importante de los disconformes y que hoy con este patético espectáculo que está dando principalmente Renovación Nacional, se encuentran aún más huérfanos de candidato para las próximas elecciones presidenciales.

Volviendo a Allamand, creo personalmente que debió haberse quedado tomando el sol en alguna playa mexicana, en vez de regresar presurosamente al país a revolver más un gallinero al cual ya no era bienvenido por gran parte de los votantes de la centro derecha, digo votantes, porque la centro derecha son las personas que votan por este segmento y no los políticos profesionales que hoy están dando este show y dándole cada vez más razones a quienes afirman que la clase política chile es la que está en crisis y no la sociedad civil, que se ha sabido organizar al margen de ellos para poner en la agenda las demandas sociales y para qué decir de aquellos que bajos los efectos de algún alucinógeno, plantean como solución una Asamblea Constituyente, como si estuviéramos en Egipto o Siria o terminando una guerra civil o re fundando la patria. Allamand, como bien lo haría un ave de rapiña o carroñera volvió ante el hedor de la carne trémula del candidato desvanecido, no solo para engullirlo, sino para quedarse con la manada.- Es obvio que si el tipo hubiera tenido el gesto de honorabilidad y lealtad que nunca tuvo en su derrota, sería el candidato natural: hoy con su regreso desde el ostracismo que les corresponde legítimamente a los derrotado (así lo hacían en la Antigüedad dignamente los Generales y Senadores), pretende reconstruirse casi por compulsión, apoyado principalmente por el presidente de RN Carlos Larraín, que es un chiste como persona y más aún como representante de la política chilena y quizás uno de los personajes que causa mayor repudio en la centro derecha, tal cual lo provocaba un Sergio Onofre Jarpa en su tiempo.

Ayer Allamand hizo su cambio de circunscripción para insistir, en la eventualidad que esta nueva jugada presidencial no le resulte, por el cupo senatorial que usurpó a Catalina Parot, quién se enteró por El Mercurio de la decisión de Allamand de competir por la Senaduría Poniente en la cual ella ya se encontraba en plena campaña (basta ver los cientos de gigantografías que aún inundan las calles de Santiago). Sin lugar a dudas, la figura de Allamand es la más patética que se ha visto en Chile en los últimos 30 años, solo opacada por la Candidatura de Frei Bolívar de hace algunos años o de los intentos del eterno candidato a presidente y senador del partido radical, el no menos patético José Antonio Gómez (de Profesión también como Allamand: Político Profesional), que emulando a Salvador Allende ( y guardando las distancias objetivas), pretende convertirse en el eterno candidato a la presidencia. Como dato anecdótico, recuerdo haber tenido en mis manos un currículum del otrora político profesional Enrique Silva Cimma, donde con total desparpajo colocaba como parte preeminente de su record personal, el haber sido en más de una oportunidad candidato a la presidencia de la república.

Hoy RN pretende ir con dos candidatos a las elecciones de Noviembre, a excepción de algunos como el senador Alberto Espina, que insiste en elegir en un proceso Marmicoc, que los chilenos estamos acostumbrados, al nuevo abanderado entre Evelyn Matthei, candidata natural, siguiendo la línea de sucesión de la UDI que ya cuenta con 2 decesos (Golborne; Asesinado por Allamand y Longueira, al parecer afectado con la peor enfermedad que un ser humano puede padecer) y el susodicho Andrés Allamand, ambos miembros de la antigua “Patrulla Juvenil” de la derecha chilena de los 80, que logró llegar con uno de sus representantes a la Moneda. Matthei es de hueso fosilizado, dejara a muchos desdentados en este proceso y lo peor para muchos, es que después de su anunciado auto desahucio político que pretendía asumir una vez terminado el gobierno de Piñera, dedicada a ser dueña de un colegio o algo parecido, se ha re motivado con un  proyecto político, que indudablemente es un bálsamo adrenalínico para cualquier político profesional como lo es la Matthei, que es convertirse en presidente de la república.

Trato de escribir hoy lo que se escribirá en 50 años más. Lo más probable que la bajada de Longueira, sea recordada como la “Cuestión del Sacristán”, o el “Naranjazo”, o el “Cura de Catapilco” o el fenómeno MEO (de Marco Enriquez Ominami), que permitió la bajada de la Concertación del gobierno después de casi 20 años. Y la definición del candidato de la derecha podrá ser recordada como la mayor tragedia de la derecha chilena, pues si no llegan a un consenso respecto de levantar un Candidato(a) único(a) y se exponen a ir con  2 candidatos en la cartilla presidencial, la derrota será doble, pues no solo se exponen a no pasar a una segunda vuelta y no  elegir presidente a uno de ambos candidatos, sino que la derrota parlamentaria será tal, que puede significar la desaparición de uno de estos dos conglomerados por los eventuales doblajes que se producirán y lo más probable, que el mayor perjudicado sea el partido de los antiguos Nacionales, que entre otras cosas anecdóticas en más de una oportunidad en la historia de Chile han desaparecido o se han transformado en otro conglomerado distinto.- La decisión- increíblemente- está en manos de los peores políticos que ha tenido la derecha en este país en más de 200 años de historia republicana y así lo recordará la historia, de no darse un cambio drástico en los acontecimientos que la están llevando al despeñadero. La Derecha Chilena  demoró medio siglo en llegar al poder y puede suceder que pasen otros 50 años más para que esto vuelva a ocurrir.- “La Historia es nuestra y la hacen los pueblos”, recordada frase de Salvador Allende,(no es de mis autores favoritos pero es legítimo recordarlo) que la derecha chilena no ha terminado de hacerla suya, la política no es de lo políticos y si actúan contra la voluntad de la sociedad, esta les dará vuelta la espalda, sea de Izquierda de Centro o Centro-Derecha, el candidato debe ser de consenso y representativo de lo que quiere ese centro político de Chile el día de hoy y definitivamente Allamand no es el hombre.-

(*) Nelson Gallardo es Historiador

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